Enmarcado en la llegada de fin de año, se dio inicio a las fiestas en Chinandega por medio de la iluminación de un gran árbol navideño. Es esencial destacar que la Fundación Coen fue la responsable de esta actividad. El gigantesco árbol mide ocho metros de altura y se colocó en el atrio de la iglesia Nuestra Señora de Santa Ana. Asimismo, el encargado de las bendiciones fue monseñor Jaime Ramos. A través del canto de villancicos, los niños del Hogar Santa Lucía, alegraron la velada, y además cientos de menores obtuvieron caramelos y regalos de manos de un Papá Noel.
La Fundación Coen se suma al festejo de la Navidad, una época llena de amor, ideal para estar en familia y compartir con las amistades pero, principalmente, para expresar solidaridad con los que más necesitan.
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